Esfuerzo Argentino

Entrevista Revista Grip Nº 218.

Por Marcos Zugasti
Fotos por Roberto Castro, Sergio Llamera

 

A los 29 años, el de Chascomús se ubica en el top-40  ATP  y vive su mejor momento. Cultor del perfil bajo y del esfuerzo, Berlocq se siente un tenista pleno y dice: “Juego al tenis porque es mi pasión y, como cada cosa que hago, la hago al máximo.”

La historia y la realidad de un luchador de la Legión  argentina.

Carlos Berlocq - Esfuerzo  argentino ®.

Esfuerzo  argentino ®.

La cultura abarca todos los estratos  de la sociedad, en cuanto hace a su estilo de vida. Y uno de ellos es la cultura del trabajo, la que Carlos Berlocq pregona desde mucho antes de su actualidad promisoria del hoy, con 29 años y entre los mejores 40 jugadores del mundo.

Escucha las preguntas Charly  con atención, medita en segundos las respuestas y comienza a hablar, hasta algunas veces lo hace, en tercera persona. Lo hace con alegría, claro. Se siente lejos de las luces de Nalbandian, a quien admira, o de Del Potro.

Pero no es un momento más en su carrera. Es, justamente, su mejor momento aunque lejos está de envalentonarse con este presente. Siempre recuerda sus comienzos, cuando todo era más un sueño y una ilusión a pulmón que una realidad palpable.

El chascomunense le empezó a dar a la raqueta y a la pelotita a los 4 años y no paró más:

“Estoy viviendo un presente hermoso y soñado. Estoy jugando muy bien y con buenos resultados. Pero siempre tuve mucha esperanza e ilusiones de ser un buen jugador aunque no sabés bien adónde podés llegar. Cuando arrancás lo ves todo muy difícil porque hay que ir pasando todas y cada una de las etapas. Y siempre lo ves lejos jugar ATP. Con el paso del tiempo uno va agarrando confianza, madurando y vas creyendo que lo podés lograr.”

Hoy puede decir que lo logró, hace ya algunos años. No sin antes pasar por el esfuerzo de su papá Carlos, de su esposa María Noel y el resto de su familia, que siempre lo apoyó. Su papá, un jubilado de 65 años, era su acompañante en los primeros viajes y tiene una lista larga de los sacrificios vividos junto a su hijo, e igual o más que su mamá.


Berlocq es un jugador que, con una década batallando por el mundo, fue encontrado su lugar e hizo camino al andar. Sobre todo en el circuito de Challengers, donde obtuvo 14 títulos (la cifra más alta para el tenis argentino). En el nivel ATP, aún no pudo alzar un título, pero llegó a su única final hace pocas semanas, en Viña del Mar (perdió contra Mónaco), aunque tuvo varios vaivenes. Cuando el camino era cuesta arriba, una lesión en la muñeca derecha en 2008 lo dejó cinco meses inactivo, pero él no se detuvo y nunca pensó en largar pese a que con 26 años veía su futuro con un panorama bien plomizo. A partir de allí, hizo el click. Hay un motivo que cuenta con orgullo: “Aprendí mucho, crecí. Sobre todo, aprendí a valorar cada momento. Y en competencia, a manejar las derrotas.
Antes, si perdía me sentía mal, porque si no ganás el torneo, perdés.

Ahora lo pienso distinto, y pongo el 100% desde cada entrenamiento hasta en los partidos. Yo no podía mover la mano, por eso esto que me pasa es un sueño.” Como un profesional que es, además de seguir creciendo como jugador junto a su entrenador Walter Grinovero, Charly  no deja otros aspectos librados al azar. Para edificar su nivel también se entrena fuera de la cancha. Lo ayuda una psicóloga y también hace neurolingüística en el CENARD, con Sandra Rossi y José Trípodi, que le sirven “con la concentración, la reacción en la cancha y varios aspectos psicológicos del tenis.” Así transcurre los días de él, que según sus palabras se debe “a la gente que lo alentó en los malos momentos, y en quienes se ve reflejado como en los luchadores y aguerridos que siempre van en busca de más.”

Carlos Berlocq - Esfuerzo  argentino ®.

Se nota que te sale naturalmente eso del sacrificio y la cultura del trabajo,
¿siempre lo tuviste?

Sí, lo tengo desde muy chico. Es parte de esto, que hago con pasión. Para mí jugar al tenis es lo que siempre soñé. Yo soy así, cada cosa que hago la hago al máximo. Eso me llevó a ir evolucionando. Siempre sentí que trabajando, a la larga, uno obtiene su premio. Y fui logrando cada objetivo que me fui poniendo. Por eso nunca cambié mi manera de ser.

Ir a Chascomús debe ser especial

Es mi lugar de la Argentina para descansar, para relajarme y para hacer las cosas
que no puedo hacer en el año. Ahí tengo a mis padres, a mis hermanos, sobrinos.
Cuando voy ahí, soy el que siempre fui. Salgo a correr por la laguna, tengo mis lugares para darme mis lujos: comerme unas medialunas recién hechas, un buen helado. Obvio, es mi lugar preferido. Es todo disfrutar.

¿Es difícil ser una persona normal y corriente en el ámbito del tenis?
A veces el tenista no es una persona normal, es cierto. Ser jugador de tenis te im-
plica muchas horas de trabajo, al menos en mi caso. A veces tengo cuatro turnos de entrenamiento, ves poco a tu familia, no estás tampoco mucho tiempo en tu casa.

Después toca viajar, y eso se hace difícil. Yo, gracias a Dios, tengo el apoyo de mi familia, que me entiende y voy bien. Cada tenista es diferente y tiene sus tiempos. Pero siempre hay que adaptarse.

¿Y ser papá en el circuito es difícil también?

Ser papá fue lo más lindo que me pasó. Me cambió la manera de ver las cosas.
Viajar con ella (su hija) y mi mujer es algo increíble, nos fuimos acostumbrando porque no era fácil, en general. Hay casos como en Roland Garros que es un lujo, hay guardería. Ella tiene su lugar para divertirse y era un descanso para mi esposa. Pero siempre es algo especial para mí, que lo disfruto. Igual, ahora Estefy ya entiende mucho, porque ya tiene dos años. Constantemente me pregunta si “ganaste o perdiste”. La otra vez mi mujer le dijo que había perdido y ella se había puesto mal. “Pobre, papito”, decía. Un hijo te cambia todo. Imaginate, es todo lindo y me da mucha fuerza para seguir y disfrutar cada momento junto a ella.

¿Cómo te gustaría verte a fin de año para estar conforme con tu actuación?
Con este arranque, terminar entre los 50 del mundo me haría decir que tuve un año soñado. Sería algo magnífico para mí, porque significaría que habré ganado muchos partidos en este nivel, jugado partidos grandes. Pero trato de pensar torneo a torneo, partido a partido. Después, el ranking o el nivel que tenga va a ser producto de eso.

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Ahora que lograste meterte de lleno en este nivel, ¿tenés menos presión en lo
económico?

Sí, sinceramente, cuando empezás a lograr triunfos, en lo económico también te empezás a sentir más seguro. Tenés otro soporte atrás, y es una de las cosas importantes para el tenista. Sentís menos presión, porque cuando entrás a una cancha el deportista piensa en muchas cosas. El tenis es muy justo. Podés errarla por muy poco o meter todas. Entonces es muy importante esa confianza para sentir que lo podés hacer. Cuando yo empecé a tener un mejor soporte, sin hacer cuentas todo el tiempo, estuve tranquilo. La cabeza te trabaja diferente, digerís las derrotas mejor, estás más sereno. Es parte de lo que no se ve, y que sin duda está en el aspecto más importante.

En cuanto a tu juego, ¿te gusta el tenis que practicás o, con 29 años, tratás de
sacarle el mayor jugo a la manera de jugar que ya tenés?

Si yo fuese entrenador enseñaría otro tenis que el que yo juego hoy en día. A mi manera de jugar le haría muchos ajustes, sin dudas. A medida que fueron pasando los años, me fui adaptando a distintos cambios, y en muchas circunstancias si bien elegís cómo jugar, te vas amoldando. Desde chico tenía muy buena técnica, era talentoso ( se ríe de forma sincera ). Y después eso se fue deformando un poco, tal vez. Pero vas cambiando y por distintos aspectos, se vuelve complejo. Sí rescato de mi tenis la intensidad con la que trato de jugar, el buscar soluciones dentro de un partido. Pero me gustaría tener cosas que no tengo, aspectos técnicos. Sobre todo en otras superficies. Hoy está bastante lento el tenis, y casi que se puede jugar de fondo en todos lados incluso en los Indoor (bajo techo). El tenis que más aprecio es con muchas subidas a la red, pero hoy lo efectivo es no tener falencias ni lados flojos y hacerse fuerte desde atrás.

Siempre tu revés fue el más sólido o estable de tus golpes. ¿Creés que lo ofensivo que estás intentado ser con tu derecha fue lo que te permitió dar un salto de calidad?

Tenísticamente en general llegué al punto de estar tranquilo. No desesperarme u obsesionarme con un golpe en especial. Hoy me siento bien, y lo importante es poner en práctica la calidad de pelota que he logrado obtener en los entrenamientos. Tal vez sí, el revés siempre fue mi golpe más natural o vistoso. Pero la derecha es la que me ha hecho ganar muchos partidos en el último tiempo, y pude empezar a mandar más con ese golpe, algo que es vital en el tenis de hoy en día. Creo que con el saque puedo dar más todavía, ser más estable, y con mayores porcentajes y buena velocidad. Y que piense que todavía pueda mejorar a esta edad es algo que me pone contento y me hace seguir creciendo. Es así como quiero continuar.

EL SUEÑO DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS

El certamen de tenis olímpico se jugará del 28 de julio al 5 de agosto; esto es, tres semanas después del Grand Slam que tiene como sede el All-England.
Más allá de su condición singular, es una prueba que da puntos para ambos circuitos (750 al campeón en el ranking ATP, y 685 para la ganadora en la WTA) y es, además, el único certamen de tenis en el que se juega un partido por el tercer puesto; en este caso, para definir la medalla de bronce, que en otros tiempos se les otorgaba a los perdedores de las semifinales. La lista de jugadores se dará a conocer el 11 de junio, con la publicación
del ranking posterior a Roland Garros y el corte que determinará el ingreso directo a la prueba olímpica. En el caso de los singles, con cuadros de 64 jugadores, tendrán entrada directa los 56 primeros del ranking, a lo cual se sumarán 8 invitados: 6 de la Federación Internacional (ITF) y 2 de una Comisión Tripartita; usualmente, estas plazas se reservan para salvaguardar la universalidad de los Juegos, por lo que es factible que se destinen a jugadores locales o de países de escasa tradición en este deporte.
Además hay una limitación de hasta 4 jugadores de un mismo país en una categoría, y en el caso del tenis, el límite para un Comité Olímpico Nacional es de 6 varones (incluyendo todas las especialidades) y 6 mujeres. Si el corte se hiciera en este momento, Charly  estaría dentro del equipo y por eso él se emociona.

“Soy un fanático del deporte, y si logro ingresar, sería un sueño muy grande, un orgullo y me lo voy a tomar de manera muy seria. Pero me gustaría tener tiempo
ara ver a otros deportistas, como Messi, o los atletas, los nadadores”, dice elevando el tono de voz y con una gran sonrisa.

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4 Responses to Esfuerzo Argentino

  1. juan says:

    como chascomunense orgulloso que un luchador como vos estes entre los 40 mejores del mundo y ahora como si fuera poco en los juegos olimpicos te lo mereces por tu esfuerzo y tus con diciones ,un abrazo grande y lo mejor para el futuro,pipo bergolo de chascomus.-

  2. Guillermo S says:

    Excelente la nota y me gusta mucho cuando hablás de Chascomús. lwsmento además la lesión que no te permitió jugar contra Potito y retirarte en el primer set. Solo espero que la lesión sea de rápida evolución y que muy pronto vuelvas a estar en el circuito. Te seguire acompañando y alentando a la distancia.
    Un abrazo.

  3. sebastian davila says:

    Muy linda la nota , la verdad merece estar entre los 50 por su humildad y dedicacion… abz grande desde mar del plata

  4. Gaston says:

    Muy linda la nota, te queremos, y se merecen todo lo que estan viviendo, y lo mejor es que todos los que te queremos tambien lo disfrutamos, jajajaja
    Exitos amigo!!!!
    Saudades

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