
A los 29 años, Carlos Berlocq logró el objetivo de ser convocado por primera vez para integrar el equipo de Copa Davis
Por Martín Ignacio Gordo
Era un día como cualquier otro en la casa de la familia Berlocq. Aprovechando la pequeña ventana que entregaba el circuito, Carlos se encontraba rodeado de sus afectos. De repente, el teléfono sonó.Del otro lado de la línea estaba Martín Jaite. En ese momento,el capitán le confirmaba que iba a cumplir el “sueño del pibe”. A los 29 años, por primera vez, integraría un equipo de Copa Davis.Y nada menos que en semifinales y ante una potencia como República Checa.
De inmediato, se fundió en un abrazo con María Noel, su mujer y compañera de aventuras. La pequeña Estefanía, próxima a cumplir tres años, también era testigo de la felicidad de su padre. “Fue un momento muy especial y el cual nunca voy a olvidar. Los dos nos emocionamos mucho”, recuerda Charly” en diálogo con “Crónica”.
“Sentí mucha felicidad. Es algo que esperé muchos años y por lo que trabajé mucho.Y finalmente llegó y ahora estoy viviendo el mejor momento de mi vida”,agrega. Este llamado no sólo le sacudió el piso a Berlocq. Su Chascomús natal también se vio revolucionada por la convocatoria del ídolo local:“Me llegaron millones de mensajes y llamados.
Mi familia, que está allá, me cuenta que la gente está enloquecida y feliz, porque sa be lo que yo hice durante todos estos años. Para mí es un orgullo poder representar al país y que la gente sienta eso por mí es algo muy lindo”.
Precisamente, el Jaite que le hizo el llamado es el mismo al que el pequeño Carlos idolatraba desde su pequeño pueblo, cuando su pasión por el tenis recién comenzaba. “Era uno de mis ídolos”, recuerda. Es por eso que tenerlo como capitán “es algo increíble, como todo lo que me está pasando. La verdad es que no tengo palabras y lo estoy disfrutando, entrenándome al máximo”.
Naturalmente, en las prácticas no ha podido experimentar lo que es el Parque Roca lleno de almas. Sin embargo, no es algo que le escape a su pensamiento: “Lo primero que hice cuando entré al estadio fue imaginar que, si me toca jugar, la cancha va a estar llena. Desde ahora estoy trabajando y preparando mi cabeza para ese momento”.
Hace algunos años, tuvola oportunidad de entrenarse con un equipo “copero”, cuando el predio de Villa Soldati aún no tenía su estructura actual. Hoy,que la vida lo puso dentro del cuarteto ideal, rememora que cuando era joven “siempre soñaba con estar en la Davis. Para mí fue importante poder entrenarme con ellos y es un momento que recordé mucho ahora. Es algo que me sirvió muchísimo. Trabajé toda mi vida para esto y no sabía si me iba a llegar o no. Y que me llegue en este momento de mi carrera es algo magnífico y quiero aprovecharlo. Pero lo más importante es que se llegue a la final y se pueda conseguir esta Copa Davis que es tan deseada por toda la Argentina”.
En el año 1996, Carlos Berlocq oficiaba de ballboy en una serie ante Bahamas, en el Club Náutico de Mar del Plata. Dieciséis años más tarde, le toca estar del otro lado. Y el final de este cuento de hadas ya lo tiene bien pensado:“Que Argentina gane la Copa Davis. Si se logra, yo ya estoy dentro del equipo. Me
imagino eso, que Argentina salga campeón de la Copa Davis y que yo pueda estar ahí. Sería un sueño, una locura… sería todo”.
16 AÑOS DESPUES. En 1996 fue ball-boy en la serie copera contra Bahamas. Ahora podrá jugarla.
Pueden dejarme sus preguntas/comentarios acerca de mí, de mi carrera, de mis partidos y sobre tenis en general que responderé lo antes posible.





